Todos nosotros tenemos raíces indígenas. Aquellos que nos estamos reconectando con las formas sagradas originarias de nuestra gente, nos identificamos como pertenecientes a un clan o tribu, envez de decir que a un pais o nación.
Cada parte del planeta posee una vibracion especial, que da forma a la cultura, la lengua, ceremonias de los pueblos que viven en ella. Cuando podemos reconectar y visitar las tierra pre-colonial sagradas de nuestros antepasados se acelera el proceso de recuperar la memoria ancestral que duerme en nuestro ser. En nuestra sangre y en nuestro ADN llevamos la informacion de nuestros antepasados. Al ponernos en contacto y estar presentes con la tierra se activa en nosotros conocimientos muy antiguos que vienen en sueños, profundas intuiciones, sincronicidades. Y en esta manera vamos recuperando lo que antiguamente nuestra gente conocia.
Para permitir que este conocimiento fluya nuevamente en nosotros tenemos que intentar descolonizarnos a nosotros mismos y esta es una tarea inmensa. Los estragos del colonialismo han producido muchos impactos que son mucho más grandes que lo que pueda ser considerado por un individuo. Tal trabajo requiere la protección y la guía de una comunidad fuerte.
Las ceremonias han sido una gran oportunidad de restablecer los circulos sagrados donde la comunidad se hace visible. Asi uno se reconecta con el entorno y con los otros. Nosotros nos hacemos presente con el universo y con nuestro ancestros permitiendonos ser un puente vivo entre el pasado y el futuro, tejiendo las voces de nuestros ancestros con nuestra propia voz.
